El concurso necesario de acreedores del Real Murcia ha puesto cifra, clasificación y nombre a buena parte de las obligaciones económicas acumuladas por el club. Entre todas ellas sobresale ampliamente una: la correspondiente a Hause La Fuente, sociedad de Felipe Moreno y principal accionista de la entidad.
Pero hablar simplemente de "casi 19 millones que el Real Murcia debe a Felipe Moreno" sería incorrecto. Bajo esa cifra conviven cantidades de naturaleza completamente distinta y cuya consideración jurídica puede resultar determinante para decidir quién tendrá capacidad real de influencia cuando llegue el momento de votar el convenio con el que el club pretende abandonar el concurso.
La Administración Concursal identifica a Hause La Fuente como el mayor acreedor individual del Real Murcia, con 12.147.873,75 euros reconocidos. La novedad fundamental del informe presentado al juzgado es cómo se reparte ahora esa cantidad. De los 12,15 millones, 10 millones aparecen clasificados como crédito ordinario y 2.147.873,75 euros como subordinado. La distinción puede parecer técnica, pero es probablemente una de las cuestiones más importantes de todo el concurso.
Dinero que permitió al Murcia contener a Hacienda y Seguridad Social
La procedencia de esos 12,15 millones también necesita contexto. Las aportaciones realizadas por Felipe Moreno a través de Hause La Fuente se destinaron fundamentalmente a hacer frente a obligaciones con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. No fueron cantidades empleadas para satisfacer selectivamente deudas con acreedores privados.
El objetivo era evitar o detener actuaciones de embargo, contener el incremento de intereses y recargos y mantener al Real Murcia al corriente en determinados momentos críticos, algo además necesario para poder acceder al cobro de subvenciones públicas. Es decir, el dinero entró efectivamente en el club y permitió aliviar una situación financiera que amenazaba directamente su funcionamiento cotidiano. Otra cuestión completamente diferente es qué categoría concursal corresponde ahora a esos préstamos. Y ahí comienza el conflicto.
Diez millones mantienen la categoría de ordinarios
La Administración Concursal explica en su informe que, tras analizar la documentación notarial disponible, considera que Hause La Fuente todavía no era socio del Real Murcia cuando se acordó parte fundamental de esa financiación.
La documentación examinada remite a marzo de 2023 y a una operación articulada alrededor de ocho millones de euros y otros dos millones adicionales mediante préstamos convertibles.
Sobre esa base, la Administración Concursal concluye que diez millones de euros deben conservar la consideración de crédito ordinario, mientras que los 2.147.873,75 euros restantes quedan subordinados.
Los intereses generados por esos diez millones desde julio de 2025 tendrán igualmente consideración subordinada cuando sean cuantificados.
Ese razonamiento introduce una diferencia esencial respecto al debate que acompañó a los anteriores planes de reestructuración del Real Murcia. El centro de la discusión ya no está únicamente en quién presta el dinero hoy, sino también en qué relación tenía Hause con el Real Murcia cuando nació cada crédito.
¿Por qué importa tanto ser ordinario o subordinado?
Porque el futuro convenio no se decide contando acreedores uno por uno, sino atendiendo también al volumen de deuda representado.
El informe de la Administración Concursal sitúa actualmente los créditos ordinarios en 17.587.656,16 euros.
De ese importe, 10 millones pertenecen a Hause La Fuente.
Eso significa que la sociedad de Felipe Moreno concentra aproximadamente el 56,9 % de todo el crédito ordinario reconocido provisionalmente.
La cifra explica por sí sola la importancia del debate.
Si esos diez millones mantienen definitivamente la condición de ordinarios, Hause dispondrá de un peso extraordinariamente relevante dentro de la clase de acreedores que deberá pronunciarse sobre el futuro convenio.
Si una parte de ellos acaba siendo reclasificada como subordinada, ese peso disminuiría de manera muy importante.
La clasificación actual, además, todavía no es intocable. Forma parte del informe provisional de la Administración Concursal y puede ser discutida por los acreedores ante el juzgado.
Los antiguos adversarios cuestionan a Hause
Varias partes ya han mostrado expresamente su desacuerdo con el tratamiento concedido a los créditos de la sociedad de Felipe Moreno.
Entre ellas aparecen DITT Telecomunicaciones, Iconos Nacionales (Mauricio García De La Vega), Julián Luna (el abogado archenero que pretendió mutar a La Unión en el Malacitano y no tuvo éxito) y One Management & Media (agente uruguayo Paco Casal).
Las objeciones tienen diferentes formulaciones, pero confluyen en una misma cuestión: discutir o pedir mayor justificación sobre la clasificación ordinaria concedida a una parte sustancial de la financiación de Hause.
La Administración Concursal recoge esas discrepancias y en varios casos habla de modificaciones parciales después de revisar las alegaciones recibidas.
El enfrentamiento jurídico tiene además un componente histórico llamativo.
Algunas de las sociedades y personas que ahora discuten la posición de Hause estuvieron vinculadas directa o indirectamente con anteriores etapas de propiedad, inversión o gestión del Real Murcia.
Pero más allá de los nombres, lo importante es lo que se juega: la composición de las mayorías que deberán sostener el futuro convenio.
El precedente de los planes de reestructuración
La discusión no nace con el concurso. Los anteriores intentos de reestructuración del Real Murcia ya chocaron con problemas relacionados con la formación de clases de acreedores y el tratamiento que debía recibir la financiación aportada por Hause.
El propio informe concursal recuerda que el primer plan terminó afectado por una resolución de la Audiencia Provincial y que la homologación del segundo fue denegada mediante sentencia de 9 de marzo de 2026.
Precisamente por eso resulta tan relevante el criterio que adopta ahora la Administración Concursal.
El concurso parte de un terreno distinto: existe un administrador concursal que examina créditos, contratos, escrituras, comunicaciones de acreedores y resoluciones judiciales y propone una clasificación que posteriormente puede acabar siendo revisada por la jueza si existen impugnaciones.
El informe, por tanto, no equivale todavía a una sentencia definitiva sobre el rango de los diez millones de Hause.
Y hay otros 6,73 millones en otra situación completamente diferente
A los 12,15 millones de financiación hay que añadir una segunda bolsa económica relacionada con Hause La Fuente.
La sociedad figura también en las relaciones correspondientes a ampliaciones de capital actualmente afectadas por procedimientos judiciales.
En uno de los anexos aparecen 3.999.999,97 euros correspondientes a Hause.
En otro aparecen 2.729.999,86 euros.
En total:
6.729.999,83 euros.
Pero estos casi 6,73 millones no pueden sumarse sin más a los 12,15 millones y afirmar que el Real Murcia debe hoy 18,88 millones a Felipe Moreno.
Su origen es distinto.
Fueron cantidades aportadas como capital y su eventual transformación nuevamente en derechos de crédito depende del resultado de los procedimientos judiciales abiertos sobre aquellas ampliaciones.
El propio informe concursal señala que la estructura del capital del Real Murcia está afectada tanto por la sentencia del Tribunal Supremo que anuló la ampliación de 2018 como por las impugnaciones todavía pendientes sobre operaciones posteriores.
Por eso deben tratarse separadamente.
La fotografía real de Felipe Moreno dentro del concurso
A día de hoy, la posición económica vinculada a Hause puede resumirse de esta manera:

Por tanto, existen 18,88 millones vinculados económicamente a aportaciones de Hause, pero sólo 12,15 millones aparecen actualmente reconocidos como crédito financiero frente al Real Murcia. Y dentro de esos 12,15 millones, sólo diez millones conservan por ahora la condición de ordinarios.
Lo que realmente se está decidiendo
El debate del concurso no consiste en determinar si Felipe Moreno puso o no puso el dinero. Lo puso. Y una parte fundamental de esas aportaciones permitió al club afrontar precisamente las deudas más peligrosas para su supervivencia inmediata: Hacienda y Seguridad Social.
La verdadera cuestión jurídica es otra. ¿En qué posición debe quedar Felipe Moreno respecto al resto de acreedores cuando llegue el momento de repartir sacrificios y votar el convenio?
Si Hause mantiene diez millones como ordinarios, seguirá teniendo una influencia extraordinaria sobre la salida concursal del Real Murcia. Si las impugnaciones prosperan y el juzgado reduce esa bolsa ordinaria, Felipe Moreno perderá buena parte de esa capacidad y el club necesitará construir una mayoría mucho más amplia entre el resto de acreedores.
Y todavía queda otro interrogante: qué ocurrirá con los casi 6,73 millones aportados como capital si las resoluciones pendientes terminan convirtiéndolos también en derechos de restitución. Por eso los casi 19 millones asociados a Felipe Moreno no constituyen una sola deuda. Son, en realidad, tres problemas diferentes dentro del mismo concurso: diez millones ordinarios, 2,15 millones subordinados y otros 6,73 millones cuyo destino jurídico todavía depende de los tribunales. Ese es el verdadero mapa económico de Felipe Moreno dentro del concurso del Real Murcia.

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